1. "Cuotas cómodas" no es lo mismo que barato. Multiplicá la cuota por el número de cuotas.
2. Si no te dicen la tasa, comparalo con el contado. La diferencia es lo que pagás por el crédito.
3. Decí que no a las "garantías extendidas" que no pediste.
4. Lo mejor de todo: ahorrar y pagar de contado. Es la única compra sin intereses.